¿Qué es el trastorno disociativo de la personalidad?

¿Qué es el trastorno disociativo de la personalidad?

Índice

Introducción

El Trastorno de Identidad Disociativo (TID), antes conocido como Trastorno de Personalidad Múltiple, es una afección psicológica compleja caracterizada por la presencia de dos o más estados o identidades de personalidad distintos en un mismo individuo. Esta sección introductoria explorará la definición y los criterios diagnósticos del TID, sentando las bases para una comprensión más profunda de sus síntomas, causas y opciones de tratamiento.

Comprender el TID: definición y criterios diagnósticos

El TID se clasifica en la categoría de trastornos disociativos del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, 5ª Edición (DSM-5). La característica principal del TID es la presencia de múltiples identidades o estados de personalidad distintos, cada uno con su propio patrón relativamente duradero de percepción, relación y pensamiento sobre el entorno y sobre uno mismo. Estos estados toman alternativamente el control del comportamiento del individuo, a menudo acompañados de una marcada discontinuidad en el sentido del yo y el sentido de la agencia, junto con alteraciones relacionadas en el afecto, el comportamiento, la conciencia, la memoria, la percepción, la cognición y el funcionamiento sensoriomotor.

Los criterios diagnósticos incluyen:

  • La presencia de dos o más identidades o estados de personalidad distintos, cada uno con sus propios modos de ser, relacionarse y pensar.
  • Lagunas recurrentes en la memoria para acontecimientos cotidianos, información personal importante y/o acontecimientos traumáticos, más allá del olvido ordinario.
  • Malestar significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes del funcionamiento.
  • La alteración no forma parte normal de una práctica cultural o religiosa ampliamente aceptada, ni es atribuible a los efectos fisiológicos de una sustancia o una afección médica.

Síntomas y manifestaciones del TID

Los individuos con TID pueden experimentar una amplia gama de síntomas que pueden variar significativamente de una persona a otra. Los síntomas comunes incluyen:

  • Amnesia: Incapacidad para recordar información personal, que puede ser selectiva o generalizada.
  • Confusión de identidad: Una sensación subjetiva de incertidumbre, perplejidad o conflicto sobre la propia identidad.
  • Alteración de la identidad: Cambios observables en el comportamiento que sugieren un cambio de identidad, incluidos cambios en la voz, la postura y las actitudes.
  • Despersonalización y desrealización: Sentimientos de desapego de uno mismo o del entorno.
  • Flashbacks disociativos: Revivir acontecimientos traumáticos como si estuvieran ocurriendo en el presente.

Estos síntomas pueden ser perturbadores y crear una vida caótica para las personas con TID, afectando a sus relaciones, su trabajo y su capacidad para desenvolverse en el día a día.

Causas y factores de riesgo

El desarrollo del TID está estrechamente relacionado con traumas graves durante la primera infancia, normalmente abusos físicos, sexuales o emocionales extremos y repetitivos. También se cree que contribuyen al desarrollo del TID factores biológicos, como la predisposición genética, y factores psicosociales, como la capacidad de disociarse con facilidad.

Los factores de riesgo incluyen:

  • Trauma en la primera infancia: El factor de riesgo más importante, que a menudo implica abusos graves.
  • La capacidad de disociarse fácilmente: Algunos individuos tienen una capacidad natural para disociarse de la realidad con más facilidad que otros.
  • Falta de una respuesta de apoyo o consuelo al trauma temprano: La ausencia de apoyo emocional tras el trauma puede exacerbar los síntomas disociativos.

Tratamiento y gestión del TID

El tratamiento del TID suele ser a largo plazo e implica psicoterapia con un clínico con experiencia en trastornos disociativos. Los elementos clave del tratamiento incluyen:

  • Psicoterapia: Se utilizan técnicas como la terapia cognitivo-conductual y la terapia dialéctica conductual para integrar las identidades separadas en una identidad primaria.
  • Medicación: Aunque no existe una medicación específica para tratar el TID, pueden recetarse fármacos para tratar síntomas como la depresión y la ansiedad.
  • Cuidados de apoyo: Servicios educativos y de apoyo para ayudar a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.

Los objetivos terapéuticos persiguen la integración de identidades separadas en una sola y la mejora de la capacidad del paciente para desenvolverse en la vida.

Conclusión

El Trastorno de Identidad Disociativo plantea importantes retos no sólo a quienes viven con él, sino también a los clínicos en su diagnóstico y tratamiento. Aunque el tratamiento puede ser complejo y a largo plazo, comprender y abordar las causas subyacentes del TID y aplicar estrategias terapéuticas coherentes puede conducir a mejoras significativas en la vida de los afectados. La investigación y la práctica clínica en curso siguen perfeccionando estos enfoques, ofreciendo esperanza y una mejor calidad de vida a las personas que padecen TID.

Este exhaustivo panorama abarca los aspectos cruciales del TID, proporcionando una visión de su naturaleza polifacética y de las estrategias actuales para gestionar y tratar este trastorno.

Un comentario

  1. gracias por la información.

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